Congelación en salmuera

Consiste en la inmersión del pescado en un concentrado de cloruro de sodio, y después se sumerge en agua refrigerada, proceso conocido como «glaseo» que permite la formación de una película de agua que evita la oxidación y pérdida de calidad durante el almacenamiento frigorífico. En seguida tenemos el secado en túnel de aire forzado, a una temperatura entre los -24 y -26ºC. Por fin, el pescado es empacado teniendo en cuenta las indicaciones del cliente y utilizando siempre materiales inocuos para la salud humana.